La reciente campaña impulsada por la CEOE-Cepyme Cantabria sobre lo que entiende por absentismo laboral merece una respuesta firme. Mi primera reacción fue acudir a sus perfiles en redes sociales para conocerla con exactitud. El escaso alcance de sus publicaciones invita a pensar que, por fortuna, el mensaje no llegará demasiado lejos. Y quizá sea lo mejor, porque el discurso que difunden no solo es profundamente sesgado, sino también socialmente peligroso.

