Este domingo se cumple un mes. Treinta días desde que Ceuta quedó desbordada por una entrada masiva de personas procedentes de Marruecos y treinta días en los que los ceutíes han tenido que soportar una situación extraordinaria que ha alterado la convivencia, tensionado los servicios públicos, golpeado a la economía y provocado una sensación de abandono que resulta difícil de explicar en un Estado que se supone presente en todo su territorio. Un mes después, la pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde ha estado el Gobierno de España?
