La Casa Real ha anunciado que los Reyes Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla los próximos 13 y 14 de octubre. Será la primera visita oficial de Felipe VI a las dos ciudades autónomas desde su llegada al trono en junio de 2014, y la primera de un monarca español desde el viaje que Juan Carlos I y Sofía realizaron en noviembre de 2007. Pero más allá del simbolismo institucional, la visita tiene un significado político y humano que trasciende lo protocolario. Los Reyes han decidido pernoctar en Ceuta, un gesto que no realizaron sus predecesores y que constituye una muestra adicional de apoyo y solidaridad con los ceutíes tras la crisis vivida. Y han incluido en su agenda actos de una enorme carga emocional, como la visita al cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde está previsto un homenaje a las alrededor de ciento cuarenta personas que fallecieron cuando intentaban llegar a nado a la ciudad entre el 30 y el 31 de julio. Esa visita, que a primera vista puede parecer un gesto de cortesía institucional, es en realidad una decisión de profundo calado político y diplomático.