Hay actos del Partido Popular en Ceuta que parecen reuniones familiares más que eventos políticos abiertos a la ciudadanía. Da igual el motivo de la convocatoria, da igual el cartel o la excusa institucional: las caras que ocupan las sillas son siempre las mismas. El partido insiste en hablar de participación y cercanía, pero lo que se ve desde fuera es un círculo cerrado donde cuesta que entre aire nuevo.