Ceuta vuelve a estar en el centro de una tormenta perfecta y, una vez más, quienes están en primera línea son los guardias civiles. La reunión entre la AUGC y la delegada del Gobierno no ha hecho más que confirmar lo que ya se escucha en los pasillos de la Comandancia: la situación es límite y la presión migratoria no da tregua. Con medios escasos y plantillas ajustadas, resulta complicado pedir más a quienes ya lo están dando todo.