Después de seis meses en tierras lejanas y con condiciones que muchos no podrían imaginar, los militares españoles destinados en Irak regresan a Ceuta. La llegada de estos hombres y mujeres no es solo un regreso físico, sino también un recordatorio del esfuerzo, la disciplina y el compromiso que caracteriza a nuestras Fuerzas Armadas. No es poca cosa abandonar tu rutina, tu familia y tu hogar para cumplir con una misión internacional.