A todos los ceutíes que hoy viven lejos de casa, vaya por delante una felicitación sincera. Porque no es fácil salir de Ceuta, pero sí es muy ceutí llevarla siempre puesta. Da igual si el destino es la Península, Europa o cualquier rincón del mundo: quien nace aquí sabe que el vínculo no se pierde, solo se estira.