España presume a menudo de recuperación económica, de cifras macro que invitan al optimismo y de titulares que hablan de crecimiento. Pero hay datos que desmontan ese relato con una crudeza difícil de ignorar: hoy hay 330.000 personas más en riesgo de pobreza que en 2019. Y lo más preocupante no es solo la cifra, sino a quién golpea con más fuerza.

