Este mediodía, el pabellón Díaz-Flor vivió un momento de tensión cuando comenzó a salir humo desde la zona del techo. En cuestión de minutos, efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento y agentes de la Policía Local ya estaban actuando. No hubo lugar para la improvisación: se activó el protocolo, se desalojó a los usuarios por precaución y se inspeccionó el recinto con la profesionalidad que la situación exigía.
