Quiero recordar que existe una comisión de seguimiento de los acuerdos plenarios que está cerrada por defunción, una comisión que debería de convocarse de manera inminente para atajar la drástica situación que padece esta ciudad. Ceuta no puede ser la víctima del descontrol, la apatía y la falta de ideas. Existe una mezcla explosiva entre el Gobierno y cierta oposición, además de una inhabilitación por parte de una ciudadanía que no sabe, porque nadie ha creído en ella, que su participación es primordial para cambiar la ruta política y mejorar la vida de la población.
