Pienso que estamos en una etapa donde las visitas y reuniones entre Estados trascienden con más claridad a lo más importante, la ciudadanía. La situación geoestratégica, los vínculos históricos de nuestro país, la pertenencia a la Unión Europea y lo que considero más importante, la repercusión positiva para la vida diaria de la población, son razones que a mi modo de entender, motivan y avalan el impulso de los encuentros internacionales.
