Febrero de 2023 ha dejado una marca dolorosa en nuestra memoria colectiva, al registrar 20 muertes por ahogamiento en espacios acuáticos, convirtiéndose en el segundo peor mes de la serie histórica. Este dato no solo es un aviso alarmante sobre la seguridad en nuestras playas, ríos y piscinas, sino también un asunto para la reflexión. ¿Qué está pasando y qué podemos hacer al respecto?