Ceuta, la ciudad autónoma bañada por el Mediterráneo, ha vuelto a demostrar por qué es un referente de convivencia y diversidad cultural. Con el encendido de las luces ornamentales que marcan el inicio del mes sagrado del Ramadán, Ceuta no solo celebra una tradición religiosa, sino que reafirma su compromiso con la pluralidad y el respeto mutuo entre sus cuatro culturas: cristiana, musulmana, judía e hindú.