El MDyC se ha abstenido en la propuesta de despido, junto a Vox, en el caso de acoso sexual en Servilimpce. Un hecho que deja en evidencia la incoherencia del partido de Fatima Hamed, cuyas posturas parecen flaquear cuando se trata de dar un paso firme en la defensa de los derechos de las mujeres. Esta actitud tan contradictoria no solo desconcierta, sino que refleja una falta de compromiso real con la lucha contra el acoso sexual, un tema serio y grave que requiere valentía y coherencia política.