La condena por parte del Tribunal Supremo al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por revelación de secretos en el caso de la filtración sobre el novio de Ayuso no puede sorprender a nadie que se fije bien en su actitud. Le han inhabilitado dos años, le han puesto una multa de 7.200 euros, y debe indemnizar con 10.000 euros al perjudicado.

