Lo del PSOE empieza a parecer una serie sin final, pero sin guion claro ni personajes del todo creíbles. Que el partido haya informado al Tribunal Supremo de que retiró casi un millón de euros en efectivo entre 2017 y 2024 para “pagos en metálico” suena, como mínimo, extraño. En tiempos donde cada transacción queda registrada hasta en el café de la esquina, resulta difícil de entender por qué un partido político necesita mover tal cantidad de dinero de esa manera.

