Con 60 muertos en un mes según el propio presidente de la ciudad y un Centro de Estancia Temporal desbordado, la discusión pública se ha instalado casi en exclusiva en el terreno legislativo: modificar la Ley de Extranjería, recuperar el rechazo en frontera, declarar la emergencia nacional. Son debates legítimos, pero conviene señalar que ninguno de ellos resuelve nada esta semana. Cambiar una disposición adicional exige tramitación parlamentaria; declarar la emergencia nacional, según el propio Ministerio del Interior, no está previsto legalmente para crisis migratorias. Mientras ese debate avanza o se estanca los agentes siguen rescatando cuerpos en el Estrecho.
