No siempre el poder se ejerce con palabras. A veces se expresa en gestos que permanecen, en hábitos que se asumen y en dinámicas que se integran en la normalidad cotidiana hasta parecer incuestionables.
No siempre el poder se ejerce con palabras. A veces se expresa en gestos que permanecen, en hábitos que se asumen y en dinámicas que se integran en la normalidad cotidiana hasta parecer incuestionables.
La incapacidad temporal no es un privilegio ni un exceso: es un mecanismo de protección social que debe durar exactamente lo necesario para recuperar la salud, ni un día más ni un día menos.
Con motivo del Día Mundial de la Salud, y bajo el lema global de la OMS ‘Mi salud, mi derecho’, el Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta señala que la salud de los ciudadanos no puede depender de estructuras obsoletas, sino de un sistema que reconozca a la enfermería como eje vertebrador y garante ético de los cuidados. La presidenta del Colegio Oficial de Enfermería, Rosa María Fuentes, ha señalado que “el acceso a los cuidados se ve seriamente comprometido por deficiencias estructurales que no podemos seguir ignorando”.
Vivimos en una época en la que ser joven parece sinónimo de prisa, de ruido constante y de opiniones rápidas. Todo empuja a posicionarse, a elegir un bando, a reaccionar antes de reflexionar. Pero, en medio de ese torbellino, hay una pregunta que cada joven debería hacerse: ¿estoy pensando por mí mismo o simplemente repitiendo lo que otros quieren que piense?
León XIV, el Pontífice teólogo y matemático y misionero, cuándo se publique este artículo habrá lavado los pies a doce sacerdotes y habrá cargado la cruz en el Vía Crucis.