No sé si te has planteado alguna vez qué parte de ti pones en lo que haces habitualmente, tu profesión, tu trabajo, tu afición, tu filosofía de vida.
No sé si te has planteado alguna vez qué parte de ti pones en lo que haces habitualmente, tu profesión, tu trabajo, tu afición, tu filosofía de vida.
Me preguntas, quizá esperando encontrar en mí respuestas que, incluso cuando dudes, ya están en ti.
Imbuida como me encuentro por el espíritu de la comunicación eficaz, cosas de la formación que impartimos, me da por pensar en la poca atención que a veces prestamos al calado que tiene cómo te comunicas contigo mismo y con los demás.
Y me doy permiso para ello, sabiendo que no es mi estado natural, o por lo menos no es el frecuente, pero también que soy humana, y hace tiempo aprendí que desde la negación no voy a ningún lado, así que hoy elijo darme permiso para estar ahí, con el ceño fruncido, aunque sea solo un ratito, y rebelde contra cosas que hoy me chirrían, aunque después me haga mi EFT para encontrar la reconciliación con lo que yo sienta que me tengo que reconciliar.
Dos palabras que dices mucho a lo largo de tu vida.
Dos palabras que para tener significado deben ir acompañadas del movimiento coherente que va en línea con lo que estás diciendo.