Más de una década y casi 900 mujeres asesinadas costó llegar a consensuar un pacto entre las distintas fuerzas políticas para abordar la violencia de género como una cuestión de Estado o un pacto de Estado, como lo llaman algunos. En mi opinión se consigue un pacto que da un paso adelante demasiado modesto y acusa de manera insuficiente a los maltratadores. Pero no todo va a ser malo ¿no?
