Comprar por internet es rápido, cómodo y, en muchos casos, más barato. Pero hay un problema que preocupa cada vez más a los consumidores: la seguridad de sus datos. Un estudio reciente revela que el 72% de los compradores se siente en riesgo por la recopilación indebida de su información. No es para menos. En cada compra dejamos un rastro digital que las empresas pueden usar, a veces sin nuestro conocimiento, para fines que van desde la publicidad invasiva hasta la venta de nuestros datos a terceros.