Ceuta ya tiene su flamante autobús turístico de dos plantas, con vistas panorámicas y ese aire de postal que invita a mirar la ciudad desde arriba. Es, sin duda, una apuesta vistosa y hasta ilusionante: un símbolo de modernidad, de querer enseñar lo que tenemos y de subirse —nunca mejor dicho— al tren del turismo urbano. La foto queda bien, y el paseo promete.