La romería de San Antonio ha vuelto a demostrar que Ceuta sabe emocionarse con sus tradiciones. Familias, amigos y vecinos se han reencontrado en un ambiente festivo que, año tras año, mantiene vivo un pedazo importante de la identidad de la ciudad. Hay algo especial en esas celebraciones que mezclan fe, campo y convivencia, y que consiguen parar el reloj por unas horas.