El anuncio del preacuerdo entre Sanidad y los sindicatos del ámbito de negociación para el nuevo estatuto marco debería ser una buena noticia. Por fin, tras meses de tensiones, parece que se avanza hacia un marco que reconozca el trabajo y la dedicación de quienes sostienen el sistema sanitario. Sin embargo, la sensación general es de que este acuerdo llega un poco tarde y solo después de una presión constante por parte de los profesionales.