La llegada de Ángel Lara al frente de CCOO en Ceuta marca un cambio generacional que viene acompañado de un reto de enorme calado: lograr que el plus de residencia, ese complemento salarial vital en una ciudad con sobrecostes evidentes, se extienda al sector privado. La propuesta no es nueva, pero sí lo es el ímpetu con el que parece que se quiere abordar. Y es que durante años se ha asumido como una desigualdad estructural el hecho de que solo los empleados públicos cuenten con ese respaldo, mientras que miles de trabajadores del sector privado sobreviven con sueldos que, a menudo, no alcanzan para cubrir el alto coste de la vida en la ciudad.