En El Faro de Ceuta parece que han declarado la guerra a Servilimpce, y lo hacen con una artillería de titulares sensacionalistas y afirmaciones que, a todas luces, carecen de fundamento. Aquí no estamos hablando de periodismo de investigación, sino de un ataque frontal y despiadado, orquestado con fines oscuros que solo buscan dañar a una empresa y, lo que es peor, a las decenas de familias que dependen de ella para vivir. Es vergonzoso cómo se manipula la información sin importar las devastadoras consecuencias para la gente trabajadora.