La Ciudad ha anunciado que continuará su plan de choque de limpieza en las barriadas de Juan Carlos I y Villajovita. Una iniciativa que, sobre el papel, es positiva y necesaria, porque responde a una demanda ciudadana evidente: la mejora del entorno urbano. Sin embargo, de poco servirá este esfuerzo si no se complementa con una actuación firme contra el incivismo. Limpiar sin más, sin sancionar ni prevenir las conductas que ensucian, es como achicar agua de una barca que sigue haciendo aguas.