Si hay algo que indigna al ciudadano ceutí, es que lo tomen por tonto. Y eso es justo lo que ha hecho el INGESA al afirmar, con toda la pachorra del mundo, que la sanidad en Ceuta “atraviesa un buen momento”. ¿Será en un universo paralelo? Porque en esta ciudad, conseguir una cita médica es como ganar la lotería, las urgencias están desbordadas y los profesionales sanitarios trabajan a destajo para cubrir lo que el sistema no cubre. Decir que todo va bien no solo es una burla, es un insulto directo a quienes sufren a diario un sistema colapsado.