Hay besos que se recuerdan toda la vida, pero el de Luis Rubiales a Jenni Hermoso tras la victoria en el Mundial femenino ha pasado directamente a la historia. Y no precisamente por romántico o emotivo, sino porque parece no tener fin. Después de meses de polémica, titulares y debates, la justicia ha hablado: 10.800 euros de multa por agresión sexual y absolución por coacciones. Y, aun así, la historia continúa.

