Cada vez que ocurre una tragedia como la DANA en Valencia, la política corre más que el agua. Señalar a Carlos Mazón como único responsable puede ser cómodo, incluso rentable, pero también es profundamente injusto y, sobre todo, poco honesto. Cuando hay muertos, fallos y caos, conviene mirar el cuadro completo y no solo la esquina que más conviene.

