Las 23 exigencias de Vox para investir a María Guardiola como presidenta de Extremadura no son precisamente un brindis al sol. El partido ha puesto negro sobre blanco un listado que incluye la eliminación de subvenciones a sindicatos y patronal y el rechazo frontal al reparto de “inmigrantes ilegales”. Traducido: apoyo a cambio de un giro ideológico claro y sin matices. Aquí no hay medias tintas ni cesiones discretas; hay condiciones con titular propio.

