El edificio Mare Nostrum, ubicado en una zona tranquila como el Sardinero, ha sido escenario de un inquietante suceso que merece una atención crítica y urgente. En la madrugada del pasado domingo, un vehículo fue incendiado en su garaje, marcando el segundo incidente de este tipo en menos de tres meses. Este patrón alarmante plantea preguntas inquietantes y nos obliga a cuestionar la seguridad existente.
