El incumplimiento sistemático de promesas por parte del gobierno de la ciudad de Ceuta es un asunto que debe ser expuesto y denunciado enérgicamente. La barriada Juan XXIII de esta ciudad está siendo víctima de una lamentable falta de acción y de un compromiso falso por parte de las autoridades locales. El gobierno de Ceuta no puede actuar a medio gas o con medias tintas, ya que así no se consigue tener contento a nadie. Los hechos hablan por sí solos y arrojan una sombra de desconfianza sobre la administración local.
