El Gobierno debería aclarar a los vecinos de Benzú y de La Almadraba si su patrimonio, si el lugar que da cobijo a su familia, corre algún riesgo de demolición o de depreciación económica. Estamos acostumbrados a los reproches entre el Gobierno y la oposición pero la tranquilidad de los ciudadanos no debería ser menoscabada ni por unos ni por otros.
