Sentimientos encontrados. Últimamente tengo dentro de mí la confrontación de dos ideas que chocan una contra la otra como cuando discuten el corazón con la razón ante una historia de amor, por ejemplo.
Sentimientos encontrados. Últimamente tengo dentro de mí la confrontación de dos ideas que chocan una contra la otra como cuando discuten el corazón con la razón ante una historia de amor, por ejemplo.
Aun viviendo en la misma ciudad, esta visto y comprobado que no todos somos iguales, nuestras vidas discurren en un mismo lugar, pero nuestras perspectivas son diagonalmente opuestas. Para la inmensa mayoría su día a día discurre entre penurias y sinsabores, mientras que otros sin haber hecho nada que sea digno de mención, viven en la más absoluta de las opulencias, pero cuando uno observa con detenimiento la situación, se da cuenta que estos últimos en realidad a lo mas que han llegado en sus vidas profesionales, ha sido a seguir a pies juntillas la voz de su amo, perdiendo con ello toda la dignidad, si es que alguna vez la han tenido, pero consiguiendo - a pesar de tan luctuoso hecho - un puesto renumerado en la administración, sin tener que haber realizado el esfuerzo que supone pasar el filtro de unas oposiciones o examen cualificado y sino que se lo digan a los últimos que se han incorporado a ese elenco.
Demasiadas cosas han ocurrido en el PSOE de Ceuta, desde el pasado 24 de mayo, aquella noche donde los socialistas obtuvieron cuatro escaños y donde algún componente de la lista salía apresuradamente de la sede de Daóiz.
“El partido para la sociedad, no la sociedad al servicio de los partidos…hay que pensar en los ciudadanos, si no este congreso no vale para nada…” Son palabras de Ángel Gabilondo, durante el congreso del Partido Socialista de Madrid, que tuvo lugar el pasado sábado. Estas palabras que fueron expresadas al inicio, pueden indicar perfectamente el motivo de este evento, pero también el colofón del resultado final.
Ni jueces, ni fiscales. Aquí se hace lo que quiere él, que para eso el que manda es el otro. "Chico pero matón", como dice el refrán.