Despierto de mi letargo veraniego tras constatar, que en breves fechas podría hacerse realidad un sueño anhelado por quienes hemos sufrido, sufrimos o podríamos sufrir en el futuro las consecuencias de una problemática extendida en nuestro sistema educativo, el acoso escolar o bullyng, una práctica consistente en el maltrato cruel hacia nuestros hijos e hijas con la intención de someterles, intimidarles, amenazarles u obtener algo mediante chantaje, que atenta contra la dignidad y sus derechos fundamentales. No debemos olvidar que esta conducta es la causa de alrededor del 50% de los suicidios de adolescentes.
