Hay una diferencia entre gobernar mal y dejar de gobernar. La Consejería de Asuntos Sociales de Ceuta cruzó la diferencia hace tiempo.
Hay una diferencia entre gobernar mal y dejar de gobernar. La Consejería de Asuntos Sociales de Ceuta cruzó la diferencia hace tiempo.
Lo sucedido en el Hotel Puerta de África debería hacernos reflexionar como sociedad. No por su impacto mediático, ni por la polémica política que lo rodea, sino por lo que realmente representa: el fracaso de una gestión que ha dejado a personas en una situación de vulnerabilidad aún mayor que la que ya sufrían.
Cuando el sindicalismo se acomoda, los derechos retroceden. Callar ante los abusos nunca fue una forma de defender a los trabajadores.
Hay una pregunta que nadie en Ceuta quiere formular en voz alta porque la respuesta obliga a repensar todo lo que se da por ganado. La pregunta es esta: ¿qué queda en Ceuta de los 6.340 millones de euros que facturan las diez principales empresas de juego online radicadas en la ciudad?
En tiempos donde la política parece haber quedado reducida a trincheras, conviene detenerse un momento y preguntarse para qué estamos aquí. No es una cuestión retórica, ni un ejercicio de nostalgia: es una necesidad urgente. Porque cuando la polarización se impone como norma, el sentido común corre el riesgo de convertirse en una excepción.