¿Cuántos periódicos en papel y digitales han surgido en estos últimos cincuenta años? ¿Cuántos han cerrado en estos cincuenta años? Evidentemente en Internet un poco menos.
¿Cuántos periódicos en papel y digitales han surgido en estos últimos cincuenta años? ¿Cuántos han cerrado en estos cincuenta años? Evidentemente en Internet un poco menos.
En el día de ayer, 20 de mayo, el INGESA publicó una resolución tremendamente lesiva para los intereses de su personal y que perpetúa asuntos que venimos denunciado en Madrid desde hace años:
Pues ya han pasado las elecciones andaluzas y, más o menos, se han cumplido los pronósticos. Los peores pronósticos, diría. El PSOE ha bajado su representación y el PP necesita de la ultraderecha. Pero no estoy ante el ordenador reflexionando sobre ese escenario. Lo que me planteo es qué debemos hacer los socialistas y, ciertamente, no tengo la respuesta, pero sí aparece ante mí una idea clara: el silencio no es una opción. Hay que hacer un análisis y, muy especialmente, deben hacerlo las voces más autorizadas y con mayor responsabilidad. Yo, sin ser nada de eso, voy a hacer el mío.
Cada noche, mientras el mundo duerme, hay familias en España que no pueden hacerlo. Se turnan. Se despiertan. Comprueban que el pecho de su hijo sube y baja. Porque para ellas, el sueño no es descanso: es vigilancia. Su hijo tiene síndrome de Ondine. Y su cuerpo, mientras duerme, olvida respirar.
Cada año, unos 4.000 jóvenes salen en España de los centros de acogida al cumplir 18 años. Son el colectivo con mayor riesgo de pobreza y exclusión social del país, por encima de las mujeres, las personas con discapacidad o la población rural. Y sin embargo, hay soluciones probadas. Lo que falta es voluntad de aplicarlas.