Los votantes españoles, narcotizados por la alternancia en el poder de PP y PSOE durante largos años y a menos de un mes de las elecciones generales, se resisten a asumir que lo más probable, aunque no definitivo, es que en los próximos comicios desaparezca el bipartidismo. La irrupción de las dos nuevas formaciones, Ciudadanos y Podemos modificaran el mapa políticos español.
