Apatía, así me siento cada vez que intento dar mi punto de vista acerca de una situación que se nos va de las manos. Es agotador opinar y no morir por ello en el intento por culpa de quienes se creen con la verdad absoluta y la exclusividad de auténticos socialistas, como si quienes discrepamos, por saber diferenciar entre sumisión y respeto, fuéramos algo así como inquisidores.
