Abrió ese atardecer un conjunto de hojas con signos que denominan libro, y empezó a intentar entender y comprender si lo que decía tenía suficiente realidad, es decir, suficiente verdad y suficiente bondad y suficiente racionalidad y suficiente prudencia y suficiente evidencia y suficiente demostración. Y así, bebió algunas letras de algunas frases de algunos párrafos de algunas páginas.
