Otra vez, Oriol Junqueras ha conseguido lo que muchos esperaban: 4.700 millones más para Cataluña gracias a un acuerdo con el Gobierno de Sánchez. Y otra vez, la sensación general es la misma: el Ejecutivo se arrodilla para asegurarse los votos de los independentistas, sacrificando el interés general por su supervivencia política. No es negociación, es rendición pura y dura.
