La propuesta de UGT de condicionar su apoyo a las bonificaciones a un mayor equilibrio social no es ningún capricho, sino una reivindicación que responde a una realidad palpable: no todos se benefician por igual de las medidas económicas. Elevar el plus de vinculación al 16% no solo busca mejorar cifras, sino reforzar la estabilidad laboral y el compromiso entre empresas y trabajadores.