Los accidentes laborales de tráfico con bicicletas y patinetes se han disparado un 208%, y eso no es una cifra cualquiera: es un llamado de atención que no podemos ignorar. Lo que antes eran desplazamientos esporádicos o recreativos, hoy se han convertido en trayectos habituales para ir al trabajo, y la falta de preparación y medidas de seguridad está pasando factura.