El MDyC ha puesto el dedo en la llaga: la falta de enfermeras escolares en Ceuta no es solo un número, sino una amenaza real para la salud de nuestros hijos. Lo que debería ser una garantía básica de protección se ha convertido en un agujero negro de improvisación y desatención. Y sí, todavía estamos aquí, en 2025, hablando de algo que debería estar resuelto desde hace años.