Hay tradiciones que no necesitan grandes discursos para demostrar su valor, y la jornada de La Mochila es una de ellas. Más de 600 mayores se reunieron este lunes en los Jardines del Sarao para compartir risas, canciones y recuerdos en un ambiente que destilaba vida. Puede parecer una simple convivencia, pero detrás de esas mesas repletas y esos bailes improvisados se esconde una lección de comunidad y afecto que muchos jóvenes deberían observar con atención.