El 14 de julio tenía lugar en Ceuta uno de los mayores incendios en interior que se recuerdan en la historia reciente de la ciudad. El local que se encuentra en la zona baja del conocido como ‘edificio de colores’ de la céntrica calle Real salía ardiendo, provocando unas llamas que a nadie dejó indiferente y que obligó al desalojo de todas las personas que vivían en el lugar.