El plan estratégico volvía ayer a sesión plenaria de la mano de Vox y, en este sentido, la realidad es que todo el mundo está de acuerdo en que, por mucho ruido y por mucho que se vendiese aquella presentación galáctica hace ya más de un año, la realidad es que es un plan que se encuentra en un cajón y que nadie se atreve a poner el grito en el cielo, pero de verdad.