La detención de dos agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por vender presuntamente datos reservados de la Inteligencia española a Estados Unidos ha sacudido los cimientos de los secretos. Este caso, que aún está bajo investigación, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad de los servicios secretos y las graves consecuencias que puede tener la revelación de información confidencial.