La reciente reunión entre el presidente del Gobierno y el secretario general del PSOE de Ceuta ha dejado una sensación clara: en política, las palabras pesan, pero las decisiones pesan más. Ceuta vive una realidad particular, con servicios públicos cuya eficacia marca la vida diaria de miles de personas. Por eso, muchos en la ciudad esperaban que este encuentro no quedara en la clásica foto institucional, sino que sirviera para abrir la puerta a cambios reales.